El robo (electrónico) del siglo. Final

La red de Maksik se había convertido en una multinacional del delito. Criminales de multitud de países intervenían de una u otra forma en la red. Era una especie de mini ONU a la que los investigadores achacaban ser una de las redes de tráfico de numeraciones de tarjetas más importantes del mundo, si no la principal.

El nivel teconológico de estos delincuentes dejaba impresionados a policías y expertos en seguridad informática: redes privadas virtuales, canales seguros para Intenet de uso en las grandes empresas, servidores en Países del Este donde almacenaban la información encriptada. Todo muy sofisticado.

El Servicio Secreto de los Estados Unidos ya sabía la identidad de Maksik y que era un ciudadano ucraniano.  Precísamente ahí radicaba parte del problema, los países del antiguo orbe soviético no eran muy propensos a colaborar con las autoridades occidentales. No había forma de detener a Maksik en Ucrania. Había que pensar en otra cosa. Consiguieron que un agente encubierto contactara con Maksik, de esta forma lograron que en julio de 2007 Masik viajara a Turquía para ultimar unos asuntos.

Así, en colaboración con la policía turca, se pudo logar la detención de Maksik cuando este se encontraba a las afueras de un club en la ciudad turca de Kemer. En la habitación del hotel donde se alojaba se halló un portátil con información encriptada. Lo que allí se podía encontrar tenía un gran valor para los investigadores, así que la policía turca usando técnicas de comunicación y
persuasión lograron convencer a Maksik para que les facilitara la clave de acceso a los archivos. Por supuesto lo lograron, ¡menudos son los turcos persuadiendo!.

La detención de Maksik en Turquía convenía a los intereses norteamericanos. Turquía es un aliado estratégico de los EE.UU y además existía acuerdo de extradicción entre ambos países. Con lo que no contaba Maksik es con que los turcos decidieran no extraditarle y prefirieran procesarle allí mismo en Tuquía. Los delitos de Maksik eran tan globales que también existía fraude en bancos turcos. Finalmente fue condenado a pasar 30 años en una prisión turca, ¡menuda broma!.

Por otra parte, el estudio del portátil de Maksik aportó información muy relevante
sobre sus actividades. Descubrieron que uno de los principales suministradores de numeraciones de tarjetas era un sujeto que empleaba el alias de “Segvec”. Este dato finalmente les codujo a descubrir la verdadera identidad de Segvec, y lo que averiguaron realmente les sorprendió, se trataba de Albert González, un informador de varias agencias federales para delitos informáticos.

Gonzalez se convirtió en informador del Servicio Secreto a partir de su arresto en Nueva York en el año 2003. Por este “trabajo” recibía una contraprestación de 1.200 $ al mes. A tal punto llegó su participación y colaboración que, además de ayudar a la captura de numerosos ciberdelincuentes, llegó a ser invitado a Washington, D.C. para dar una presentación sobre malware y vulnerabilidades informáticas.

En el momento de su detención el 7 de mayo de 2008 en un hotel de lujo en
Miami Beach, junto a él se encontraba una mujer croata, dos portátiles y 22.000 dólares. Comenzó a hablar rápidamente. Meses después condujo a los agentes del FBI hasta un contenedor enterrado en el jardín de la casa de sus padres en el que había 1,2 millones de dólares. Actualmente cumple pena en una prisión federal de baja seguridad al sureste de Michigan, su liberación se estima para el año 2025.

Con la detención de Albert González  se puso punto final a esta ingente y global investigación.  Además de Maksik y Albert González fueron detenidas las siguientes personas:

-Los ciudadanos norteamericanos Scott Christopher y Toey Damon colaboradores de Albert González.

-Los ucranianos Burak Dzmitry y Sergey Storchak, este último detenido en el
aeropuerto de Nueva Delhi.

-De Estonia, Aleksandr Suvorov de 24 años alias “JonnyHell”, acusado de ser el
reponsable del hackeo y robo de los datos de las tarjetas de 5.000 clientes de la
cadena Dave & Buster’s en Islandia en 2007. La detención de Suvorov se produjo en marzo de 2008 en el aeropuerto de Frankfurt por parte de agentes americanos del Servicio Secreto, este hecho ocasionó algún que otro incidente diplomático aunque, finalmente, Suvorov fue extraditado a los EE.UU.

-Otros de los once detenidos en el total de la operaciónson son los ciudadanos chinos Hung Ming Chiu y Zhi Zhi Wang, así como el Bielorruso Serguéi Pavolvich.

Al ser preguntado Albert Gonzalez por los motivos que le llevaron a convertirse en un “agente doble” y traicionar a las agencias federales con las que colaboraba, su repuesta fue: “no lo se muy bien, por supuesto que el dinero era importante pero no lo era menos la emoción y el reto intelectual de superar obstáculos”. Puede que ahora se arrepienta, el que seguro que no es feliz es Maksik en su prisión turca los próximos 26 años.

Por cierto, desde España también se puso algún granito de arena para detener a estos delincuentes precursores de la delincuencia del futuro. Pero esa es otra historia.

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