Bulgarian connection. La muerte de Georgi Stoev.

El 7 de abril de 2008, Georgi Stoev, escritor y antiguo miembro de la mafia búlgara era asesinado en pleno centro de Sofía ante cientos de testigos.  Dos tiros en la espalda y uno más “de gracia” en la nuca. Para asegurarse de que el trabajo estaba bien hecho. Nada de correr tras el crimen, es importante mantener la calma en estos casos, incluso con la presencia de numerosos testigos. El asesino sabía que no habría nadie tan estúpido como para perseguirle.

En los dos años anteriores a su muerte Stoev había dado cientos de entrevistas y publicado varios éxitos de ventas en su país en los que relataba el auge del crimen en la Bulgaria de la era post-soviética. Reconocía su participación en esa época, revelaba detalles de la vida de los cuasi míticos criminales de entonces, políticos y gente del espectáculo relacionados de alguna forma con la mafia.

Como muchos otros criminales de esa parte de Europa, Stoev procedía del mundo del deporte de lucha y las artes marciales. La caída del comunismo y la grave crisis económica subsiguiente, con una inflacción que solo en 1991 alcanzó la alucinante cifra del 473%, hizo que muchas escuelas deportivas cerraran y que el Estado acabara con las prevendas y subvenciones destinadas a los deportistas.

Los miembros del aparato comunista se beneficiaron del caos y sacaban tajada de sus conexiones y contactos a la hora de privatizar las estructuras económicas del Estado. Como ocurrió en muchos otros países ex-soviéticos se lucraban unos pocos, que normalmente eran los que ya estaban en el poder, mientras la mayoría de la población sufría. Mismo perro con distinto collar.

Los funcionarios comunistas apoyaron el nacimiento del crimen organizado en Bulgaria. Se pasó de la represión organizada del antiguo totalitarismo estatal a un totalitarismo criminal carente de estado. Miles de policías y militares eran despedidos, el Estado no podía mantener el elevado coste de las antiguas estructuras represivas. Toda esa gente en la calle, que contaba formación militar o en materia de seguridad, constituía terreno abonado para el crimen organizado. Stoev declaraba en una entrevista un año antes de su muerte: “no era posible convertirse en un jefe mafioso sin el apoyo de la policía o de algún funcionario del partido”.

Muchos de los grandes mafiosos de los años 90 procedían del mundo del deporte: Ivo Karamanski, los hermanos Iliev, Iliya Paulov, Dmitriy Minev, Mladen Mihalev, Krasimir Marinov. Casi todos muertos hoy en día. Georgi Stoev no pertenecía a esta élite criminal sino que integraba las filas de las organizaciones que estos dirigían con la esperanza de conseguir algún día los mismos privilegios: coches, lujo, dinero, mujeres bellas y mucho respeto.

Tras unos pasos en el mundo de la pequeña delincuencia, a comienzos de los 90 Georgi Stoev empezó a trabajar con Vasil Iliev, conocido como el “empresario de la violencia”. En el caos reinante de esos años Iliev decidió montar una empresa de seguridad llamada VIS. Realmente su actividad era la extorsión poco disimulada. Uno de sus productos estrella eran los seguros de coches. En aquella época nadie se podía permitir precircindir de este seguro que proporcionaba VIS, a menos que se estuviera dispuesto a pagar un “rescate” por su vehículo misteriosamente desaparecido. Los delincuentes que osaban robar un coche protegido por un seguro VIS debían ser castigados.

Stoev lo relataba de esta cruda manera, “Les golpeábamos duro, pero con cuidado de no romper sus huesos. Dar palizas tiene su propia lógica y psicología, como cualquier otra actividad humana. Tiene las siguientes fases: Primero, la víctima siente un intenso dolor y chilla. Luego se debilita, su organismo se rinde, entonces está listo para confesar lo que sea. Recibe los golpes sin protestar y, si está todavía consciente, se pregunta si morirá en ese momento o más tarde….. Dar una paliza es un trabajo duro…. Todo un arte en sí mismo”.

Tras el asesinato de Vasil Iliev, producto de una emboscada en el centro de Sofía en 1995, poco cambió para Stoev. Se recolocó trabajando para otro mafioso, Poli Pantev, director ejecutivo de SIC. Inspirada por el éxito de VIS y su
sucesora VIS-2, SIC diversificó sus actividades abarcando el juego, actividades bancarias y el contrabando de pertóleo en la Yugoslavia del embargo.

El negocio del crimen en la Bulgaria de los años 90 era un asunto lucrativo y también peligroso. Muchos querían tener su parte del pastel y las negociaciones no eran precisamente amistosas. Tras sobrevivir a un intento de asesinato con lanzagranadas, Poli Pantev fue finalmente finiquitado de cuatro tiros en la cabeza en marzo de 2001 cuando se alojaba en un hotel de la isla caribeña de Aruba. El sucesor en SIC fue otro criminal, Georgi Pehlivanov, y de nuevo Georgi Stoev fue reasignado con él.

No esta claro como se decidió Georgi Stoev a dar el paso y dejar la vida criminal. Puede que influyera el hecho de haber tenido una hija recientemente, o que estuviera cansado de esa mala vida. Lo cierto es que para el año 2007 Stoev había escrito varios libros sobre la mafia búlgara y se había convertido en una pequeña celebridad. Muchos habían tratado de reflejar el mundo del crimen organizado búlgaro, pero a diferencia de otros Stoev lo hacía desde dentro. Sabía de lo que hablaba.

Al principio, Stoev contó con la ayuda de una persona que ponía por escrito sus experiencias. Con el tiempo adquirió habilidades suficientes para realizarlo por sí mismo. Realmente quería ser famoso, estaba dispuesto a todo por ello. Una de las señas de identidad de sus libros era la desmitificación de los gángsteres. Los reflejaba como gente ordinaria viviendo vidas ordinarias, y en algunas ocasiones eran auténticos paletos. Otra de las señas de identidad de sus libros era que utilizaba los nombres auténticos de los personajes reales, nada de seudónimos ni paños calientes. A los lectores les encantaba…. a todos menos a los que aparecían en sus libros.

Algunos periodistas pensaban que Stoev contaba muchas cosas de oídas, que mezclaba realidad y ficción. Otros llegaban a dudar de su pasado dentro del crimen organizado. Slavi Angelov, un importante periodista de investigación y unos de los mayores conocedores de los entresijos de la mafia búlgara, trabajó en varias ocasiones con Stoev y se refiere de esta manera a su colaboración: “tenía que contrastar todo lo que me decía Stoev. Lo que sabía de primera mano era información buena, otras cosas eran simples chismes o bulos, pero de lo que no cabe duda es de que en el pasado había trabajado con ellos, los mafiosos.”

Al final Stoev consigió su objetivo, se hizo famoso. Molestó a mucha gente con sus libros y recibió el mensaje que se da en estos casos en Bulgaria, la Sicilia de los Balcanes. Un mensaje de 9 milímetros. Al crimen organizado no le gusta que se hable de ellos.

Fuente: basado en artículo de Dimiter Kenarov.

3 pensamientos en “Bulgarian connection. La muerte de Georgi Stoev.

  1. Al final todos acaban igual: derrota, captura o muerte. Les compensará esa vida de “lujo” mirando siempre para atrás?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s