Errores “científicos” en la investigación criminal

El caso de los niños de Córdoba ha dado un vuelco espectacular y rocambolesco dejando en mal lugar al Cuerpo Nacional de Policía y en especial a la Comisaría General de Policía Científica. Un análisis independiente solicitado por la familia de Ruth Ortiz, madre de los niños desaparecidos en Córdoba, confirmó que los restos óseos hallados en la finca de las Quemadillas (propiedad de los padres de José Bretón) pertenecían a individuos humanos de corta edad, contradiciendo de esta forma el informe realizado por la Comisaría General de Policía Científica en Madrid que atribuyó dichos restos a pequeños animales y descartando el origen humano de los mismos.

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La huella misteriosa y el americano del 11-M

Los errores se producen a diario, forman parte de la conducta humana. Quién piense en las investigaciones policiales y judiciales como algo claro y matemático está equivocado. Incluso un organismo policial tan prestigioso, reconocido y mediático como el FBI comete fallos  clamorosos y, en ocasiones, le es enmendada la plana por la policía de algún pequeño país, como por ejemplo este llamado España. Sigue leyendo

El caso de Rocío Wanninkhof y la visión de túnel

El caso de Rocío Wanninkhof es uno de los más graves errores judiciales y de investigación de las últimas décadas en España. En un ambiente de histeria popular creado por los medios de comunicación y en un juicio plagado de irregularidades por parte de las autoridades judiciales, Dolores Vázquez Mosquera fue declarada culpable por un jurado popular de la muerte de Rocío Wanninkhof, asesinada en octubre de 1999 cerca de Mijas. Unos años después se descubrió el error al resolverse otro asesinato posterior, el de la joven Sonia Carabantes en agosto de 2003, y determinarse que el ADN de su asesino, Tony Alexander King, coincidía con el ADN encontrado en pruebas del caso Wanninkhof. Sigue leyendo