Errores “científicos” en la investigación criminal

El caso de los niños de Córdoba ha dado un vuelco espectacular y rocambolesco dejando en mal lugar al Cuerpo Nacional de Policía y en especial a la Comisaría General de Policía Científica. Un análisis independiente solicitado por la familia de Ruth Ortiz, madre de los niños desaparecidos en Córdoba, confirmó que los restos óseos hallados en la finca de las Quemadillas (propiedad de los padres de José Bretón) pertenecían a individuos humanos de corta edad, contradiciendo de esta forma el informe realizado por la Comisaría General de Policía Científica en Madrid que atribuyó dichos restos a pequeños animales y descartando el origen humano de los mismos.

Sigue leyendo

El fin del clan Zemun

La detención en Valencia del jefe del clan Zemun, Luka Bojovic, y dos de sus secuaces pone fin a un grupo criminal responsable de numerosos delitos en toda Europa y especialmente en Serbia. Allí no olvidan la participación de estos criminales en el asesinato en el año 2003 del conocido como el Kennedy serbio, su primer ministro Zoran Djindjic.

Sigue leyendo

Embaucador de ley

Hay sujetos que es mejor que no se crucen en la vida de uno. En general, cualquier delincuente es mejor evitarlo, por si acaso. Pero existen algunos casos de individuos realmente tóxicos, dañinos y peligrosos. Entre estos, a mi juicio, se encuentra José Carlos Serna Sánchez de 58 años, estafador, secuestrador y abogado. Lo tiene todo la criatura. Alguien definió la profesión de abogado como ” aquel profesional del Derecho que rescata tus bienes de tus enemigos para luego quedárselos él”. Sería injusto generalizar, pero en el caso de José Carlos Serna posiblemente la definición se quede corta. A tal punto llega su capacidad de engaño y embaucación que fue capaz de fugarse dos veces de prisión engañando vía fax a los juzgados. Sigue leyendo

La verdadera historia de la captura de El Solitario

Jaime Jiménez Arbe, alias “el Solitario”, fue el delincuente mas perseguido de España desde el año 2000 hasta el momento de su captura en tierras portuguesas, el 23 de julio de 2007,  cuando se disponía a cometer un atraco a un banco en la localidad de Figueira da Foz. Este personaje peligroso y singular tuvo en jaque a las Fuerzas de Seguridad durante bastante tiempo. No hallaban la forma de ponerle nombre a ese rostro barbudo que aparecía en los fotogramas de los atracos. Numerosos grupos y unidades centrales especiales de la Policía y la Guardia Civil dedicaron multitud de horas a tratar de identificarlo y detenerlo. Finalmente fueron los agentes de una Brigada Provincial del Cuerpo Nacional de Policía los que consiguieron identificarle y detenerle. Esta es la verdadera historia de su detención. Sigue leyendo